Recetas de postres

Receta de la tarta de ajedrez

La repostería nunca ha sido mi fuerte. Quizá sea porque soy impaciente o porque me cuesta seguir las instrucciones, pero cuando se trata de repostería, donde la precisión es clave, dejo esas tareas culinarias a los expertos, es decir, a mi madre y a mi abuela .

He mencionado antes de la habilidad de mi abuela con las tartas. Desde que tengo uso de razón, he estado a su lado y la he visto hacer pasteles sin esfuerzo extender la corteza y preparar fabulosos rellenos sin apenas tener una taza de medir o una cuchara a la vista. Me gustaría tener su habilidad, ya que las tartas son uno de mis postres favoritos.

Pero incluso cuando utilizo sus recetas como guía, las mías siempre se quedan un poco cortas. Por supuesto, con la práctica llega la perfección. Y si llevara horneando tartas tanto tiempo y tan a menudo como ella, probablemente estaría más orgullosa de mis esfuerzos. Pero como sólo intento hacer una un par de veces al año, aún me queda mucho por hacer.

Chess pie | Homesick Texan

Una de mis tartas favoritas es la tarta de ajedrez, una delicia de limón y crema pastelera. Es un plato antiguo que se elabora con los ingredientes más sencillos. Sin embargo, sus humildes orígenes desmienten los dulces y ricos resultados. Se trata de un pastel que se remonta a mis antepasados, y aunque el nacimiento de su nombre está rodeado de misterio, no tiene nada que ver con el juego de los reyes.

En cambio, hay quien dice que puede llevar el nombre de la ciudad de Chester, en Inglaterra, ya que su linaje se remonta a las clásicas tartas inglesas. Sin embargo, el historiador de la gastronomía sureña John T. Edge ha dicho que el nombre podría provenir de la palabra «chest» (pecho), como en la tarta pecho o que es una interpretación de cómo sonaría un sureño si dijera: «It’s jes pie».

Chess pie | Homesick Texan

Pero aunque su nombre sea un enigma, el sabor de esta tarta no tiene nada de enigmático: sencillamente, sabe divina. Y como la mitad de los ingredientes -huevos, zumo de limón y harina de maíz- son amarillos, por no hablar de la comodidad y la calidez de un trozo de tarta casera, pensé que sería una buena contribución a una ronda de delicias amarillas. No se trata de una comida dietética, pero es pura en su simplicidad, ya que está hecha con ingredientes enteros y frescos. Y como mis antepasados vivieron una larga vida comiendo platos como éste, podría hacer algo peor que emular algunos de sus hábitos alimenticios.

Como se puede ver en las fotos, la tarta que horneé no se llevará el premio a la apariencia. Pero lo que le falta en belleza lo compensa con creces en sabor. Y después de un bocado cremoso y brillante, te darás cuenta de que esta tarta no está hecha para contemplar, sino para devorar. Así que inclino mi tenedor hacia las increíbles mujeres que me precedieron, y les doy las gracias por una herencia alimentaria tan fantástica, y cuya gran fuerza me inspiró para afrontar el diminuto reto de hornear una tarta de ajedrez amarilla.

Tarta de ajedrez

Porciones 8

Ingredientes

Ingredientes para la corteza de la tarta:

  • 1 taza harina de uso general
  • 1/2 cucharadita sal kosher
  • 1/4 taza aceite de canola
  • 2 cucharadas leche entera

Ingredientes para el relleno de la tarta:

  • 1 barra de mantequilla sin sal
  • 1 taza azúcar
  • 3 huevos grandes
  • 1 cucharada harina de maíz amarillo
  • 1 cucharadita vanilla extract
  • 1/2 taza zumo de limón recién exprimido
  • 1 cucharadita cáscara de limón fresca

Instrucciones

  • Para hacer la corteza, bata la harina y la sal. Mezcle el aceite y la leche y, a continuación, viértalos en la harina y remuévalos hasta que estén bien combinados. Si está demasiado seca, puede añadir más leche. Extienda la corteza entre dos hojas de papel encerado y luego forre un molde para tartas con la corteza.
  • Precaliente el horno a 350° F.
  • Para hacer el relleno de la tarta, derrite la mantequilla a fuego lento. Vierta la mantequilla en un bol y añada el azúcar. Bata los huevos con la harina de maíz, la vainilla, el zumo de limón y la ralladura.
  • Añadir la mezcla de huevos a la mantequilla y el azúcar, y mezclar bien. Vierta el relleno en el molde de la tarta y hornee durante 50 minutos o hasta que al insertar un cuchillo éste salga limpio.
  • Dejar enfriar durante 20 minutos (para que el relleno pueda cuajar).