Aperitivos

Costillas a la barbacoa

Si buscas una chica con la que sentarte a la mesa de póquer, que te ayude a reparar el coche o con la que irte de acampada a la montaña, no la encontrarás en mí. No me gustan muchas cosas que les gustan a los chicos. Me visto de rosa, mis uñas siempre están pulidas, y sí, hay muchas más almohadas de las necesarias en mi cama.

Pero tampoco me gusta mucho comprar ropa (la compra de alimentos es la excepción), disfruto yendo y viendo partidos de béisbol (¡vamos Sox!), y me encanta un plato salseado y desordenado de carne a la barbacoa.

¿Ves esta delicia? Esto es lo que pasa cuando Mark y yo vamos a la tienda a por leche y pan. Inevitablemente olvidamos para qué fuimos y acabamos saliendo con un costillar, una bolsa de azúcar moreno y la cabeza llena de ideas. Luego nos pasamos la tarde al aire libre, bebiendo vino, jugando a las cartas y asando esas costillas para cenar.

Así que, sí, por un momento, después de hincarle el diente al varonil trozo de carne que tengo delante, me siento como uno de los chicos. Siento que puedo conducir una camioneta de marchas cortas y fumarme un puro (aunque me daría bastante miedo hacer cualquiera de las dos cosas), e irme a la mierda. Pero entonces, mi marido, también cubierto de salsa barbacoa, se acerca a la mesa y me quita grandes manchas de rojo de la frente y las mejillas.

Bueno, quizá me emocioné demasiado. Pero bueno, ¡una chica también puede vestir de rosa y darse el gusto de comer costillas!

Sé que les encantará esta receta. ¡A nosotros nos encantó! La salsa barbacoa dulce y pegajosa fue nuestra propia creación, y tenía la cantidad justa de sabor para complementar las costillas.

Las costillas se asaron a fuego lento y rápidamente a la parrilla y salieron muy jugosas y tiernas, muy carnosas y no demasiado grasas, lo que suele ocurrir con los cortes de costillas magras… ¡Cuanto más carnosas, mejor! Además, son bastante baratas.

Espero de verdad que prueben esta receta, aunque sólo sea como pauta de tiempo de cocción, la próxima vez que hagan una barbacoa, ¡o si simplemente les apetece una buena comida para chuparse los dedos! Le garantizo que repetirá esta técnica y estas costillas una y otra vez.